Los conflictos pueden ser una oportunidad para construir tus recursos internos.
Ante una situación difícil aprendemos acerca de las reacciones que tenemos en esas situaciones y también podemos aprender cómo estas reacciones se convierten en las bases de sentirte bien contigo y en conseguir una perspectiva llevable con tu oponente.
Analizando de donde surge el miedo al conflicto encontrarás nuevos fundamentos para que la dificultad se convierta en tu nueva capacidad.
En este artículo te comparto un ejercicio que puedes seguir para convertir tus reacciones en ventajas.
ANÁLISIS DE TUS ACTITUDES EN RELACIÓN A LAS SITUACIONES DIFÍCILES
Piensa en una situación que quieres resolver. Puede ser algo que es nuevo o algo que viene de lejos.
Toma unos minutos para responder a las siguientes preguntas. Toma notas de tus respuestas y evalúa del 1 al 10 la presencia de cada una de ellas en los diferentes escenarios.
1 – ¿Cuál es tu reacción frente a un conflicto?
a. Lo evitas. Intentas no responder, lo pasas por alto, te dices a ti mismx no vale la pena confrontar,
b. Evalúas si es mejor afrontarlo o dejarlo a un lado por las consecuencias que pueda tener en ti.
c. Atacas. Toda confrontación despierta en ti la necesidad de defenderse, ya sea dando argumentos para justificarse o atacando a la otra parte con otros argumento.
d. Lo afrontas. Escuchas la parte que necesita ventilar y respondes hablando sobre cómo lo vives tú o empiezas tú la conversación si en algún momento necesitas aclarar una situación que te ha parecido hiriente o en la que te has sentido mal
e. Suavizas. Rebajas la tensión generalizando o quitando importancia al conflicto, hablas con quien está atacando o quien se siente atacado
2 – ¿Cuál era la cultura de conflicto en tu familia de origen?
a. Evitación. Nadie nunca hablaba de las cosas que molestaban. O había alguna persona en la familia que siempre evitaba aunque otros no lo hicieran. Mayormente se sentía que las cosas que tenían que hablarse no se hablaban.
b. Ataque. Predominaba la confrontación, se alzaba el tono de voz. Aunque hubiera personas que evitaran las situaciones la atmósfera vivida en momentos de conflicto era de ataque
c. Se afronta. Había voluntad de diálogo, se preguntaban las cosas, se tenían encuentros para conversar, se podían exponer con libertad las diferentes perspectivas.
d. Se suaviza. Restar importancia a la confrontación, esta actitud prevalece siempre a pesar de que en momentos determinados se encendiera la tensión en algún choque de perspectivas.
Reflexiones previas a una situación de conflicto :
¿Qué miedo experimentas ante una situación de conflicto?
- No soy capaz de gestionar todo esto.
- Me harán daño.
- Temo no controlar mi respuesta y hacer daño.
- He hecho algo mal.
Ahora ya te conoces más y con esta sabiduría responde:
- ¿Qué te ha sorprendido?
- ¿Qué ya sabías?
- ¿Qué necesitas más?
- ¿Qué necesitas menos?
- ¿Cómo vas a abordar ahora la situación que planteaste al principio








